De dónde salen estas tablas
El «Estudio Multicéntrico de Referencia de Crecimiento» de la OMS siguió a más de 8.000 niños sanos de seis países (Brasil, Ghana, India, Noruega, Omán y Estados Unidos) desde el nacimiento, alimentados en condiciones consideradas óptimas —sobre todo con lactancia materna—. No es una media de cómo crecen los niños en general, sino de cómo crecen cuando nada limita su crecimiento: por eso la OMS la llama un «estándar», no una simple «referencia».
Eso tiene una consecuencia práctica: un bebé alimentado con fórmula desde el principio puede mostrar un patrón de peso algo distinto al de un bebé de la cohorte original sin que eso signifique nada preocupante. La tabla sigue siendo la referencia correcta a usar; solo conviene saber de dónde sale.
Qué es un percentil, en concreto
El percentil 50 es la mediana: la mitad de los niños de esa edad y sexo pesa más, la mitad pesa menos. Un percentil 15 no significa «bajo peso»: significa que, de cada 100 niños sanos de esa edad, unos 15 pesan igual o menos. Es una posición dentro de la variación normal, no una nota.
La cifra exacta se calcula con el método LMS —el mismo que usa la OMS para dibujar sus propias curvas—: convierte el peso en una puntuación z (cuántas desviaciones estándar se aleja de la mediana) y esa z se traduce en el percentil.
Lo que de verdad importa: la trayectoria, no el punto
Un solo percentil, aislado, dice poco. Lo que un pediatra mira es la curva: si un bebé lleva meses en el percentil 40 y sigue en el percentil 40, va bien —está creciendo a su propio ritmo, de forma estable—. Lo que hace saltar la alarma es un cambio brusco: cruzar hacia abajo dos «líneas» de percentil mayores (por ejemplo, de p75 a p15) en poco tiempo, con independencia de en qué percentil se empezara.
Esta calculadora, como cualquier calculadora que solo reciba una medida y una fecha, no puede ver esa trayectoria: solo enseña la foto de hoy. Si te preocupa una tendencia, lo útil no es este número suelto sino la curva de las revisiones del niño anotada en su cartilla.
El perímetro craneal, un dato aparte
El perímetro cefálico sigue su propia tabla y su propio significado: no está tan ligado al peso o la nutrición como indicador del crecimiento del cerebro. Un percentil bajo y estable no es preocupante por sí mismo si el resto del desarrollo va bien; lo que sí merece revisión es un cambio brusco de percentil, un perímetro muy por debajo de p3 o muy por encima de p97, o una cabeza que no crece durante varios meses seguidos.