Dos tipos de gemelos, dos historias distintas
Los gemelos idénticos (monocigóticos) salen de un único óvulo fecundado que se divide en dos embriones genéticamente iguales. Ocurre por azar durante el desarrollo temprano, y su tasa es sorprendentemente estable en todo el mundo —en torno a 3-4 de cada 1.000 partos—, sin relación demostrada con la edad de la madre, la genética familiar ni el origen étnico.
Los mellizos (dicigóticos) salen de una doble ovulación: dos óvulos distintos fecundados por dos espermatozoides distintos en el mismo ciclo. A diferencia de los idénticos, esta doble ovulación SÍ está influida por factores identificables —y son los que trata el resto de esta página—.
Edad materna
La probabilidad de una doble ovulación espontánea aumenta con la edad de la madre, sobre todo a partir de los 35 años, por los niveles más altos de hormona foliculoestimulante (FSH) característicos de esa etapa —el mismo cambio hormonal que, con el tiempo, lleva a la menopausia produce antes, en algunos ciclos, una liberación de más de un óvulo—. Las tasas de mellizos vuelven a bajar tras la menopausia, como es lógico.
Antecedentes familiares (y por qué solo cuentan por parte de la madre)
Existe una predisposición hereditaria a la doble ovulación, y se ha localizado en estudios genéticos —como el de Mbarek y colaboradores, publicado en Nature Genetics en 2016— a variantes concretas asociadas a la liberación de más de un óvulo por ciclo. Esa predisposición solo puede heredarla la madre, porque es ella quien ovula: que el padre tenga mellizos en su familia no cambia en nada la probabilidad de que su pareja libere dos óvulos.
Es uno de los mitos más extendidos sobre este tema, y la genética lo explica con claridad: los antecedentes que importan son los de la madre y su línea materna (madre, hermanas, abuela materna), no los del padre.
Tratamientos de fertilidad
Es, con diferencia, el factor con mayor efecto. Los tratamientos que estimulan la ovulación (como el citrato de clomifeno o las gonadotropinas) buscan justamente producir varios óvulos por ciclo, y la fecundación in vitro históricamente transfería más de un embrión para mejorar las probabilidades de embarazo —una práctica que ha ido cambiando hacia la transferencia de un solo embrión precisamente para reducir los embarazos múltiples—. Los registros de vigilancia de tratamientos de fertilidad documentan tasas de embarazo múltiple muy por encima de las de la concepción espontánea, aunque la cifra exacta depende demasiado del protocolo y del número de embriones transferidos como para dar un número único aquí.
Otros factores documentados
- Origen étnico y geográfico: las tasas de mellizos espontáneos varían mucho según la población —desde cifras notablemente altas en algunas poblaciones de África occidental hasta cifras bajas en el este de Asia—, un patrón descrito desde los estudios clásicos de gemelaridad de las décadas de 1970-1980 y confirmado desde entonces.
- Número de embarazos previos: haber tenido varios embarazos anteriores se asocia a una probabilidad ligeramente mayor de mellizos en embarazos posteriores.
- Talla y peso de la madre: algunos estudios encuentran una asociación leve entre una mayor estatura o un mayor índice de masa corporal materno y más probabilidad de doble ovulación, aunque el efecto es mucho menor que el de la edad o la fertilidad asistida.